TASTY Sandwich de chorizo y queso 130 g.
20 aditivos
El E-235 es natamicina, un antifúngico que se aplica en la corteza de los quesos y en la tripa de los embutidos curados para que no les crezca moho. No se mezcla con el alimento: se queda en la superficie, montando guardia. Es el mismo compuesto que se usa como medicamento, y de ahí viene casi todo el debate que arrastra.
Es una sustancia antifúngica que produce de forma natural una bacteria del suelo, Streptomyces natalensis, descubierta a mediados del siglo XX en la región sudafricana de Natal, que le dio el nombre. En farmacia se conoce como pimaricina y se emplea, por ejemplo, en colirios contra infecciones oculares por hongos. En alimentación funciona como conservante y en la etiqueta aparece como natamicina o conservante E235, casi siempre en quesos y embutidos curados. Tiene una particularidad que la hace única entre los conservantes habituales: solo actúa contra mohos y levaduras, y deja en paz a las bacterias.
Para que no salga moho donde no debe. Un queso curado o un salchichón pasan semanas madurando en ambientes húmedos, el paraíso de los hongos, y la natamicina aplicada en la corteza o la tripa impide que se llenen de pelusa verde. Su gracia está en su puntería: como no afecta a las bacterias, no interfiere en la maduración del queso ni del embutido, que dependen precisamente de fermentos bacterianos. Un conservante de amplio espectro estropearía el proceso; este no. Además se aplica por fuera, en baño o pulverizado, así que protege donde ataca el moho sin tocar el interior del alimento. Por eso la verás casi en exclusiva en queso curado, chorizo, salchichón y similares.
Se obtiene por fermentación, igual que muchos antibióticos: se cultiva la bacteria Streptomyces natalensis en grandes tanques, ella fabrica la natamicina y después se purifica. No interviene nada de origen animal en el proceso, así que es apta para veganos y vegetarianos, aunque en la práctica casi siempre la encontrarás en productos que no lo son, como quesos y embutidos. Es un caso curioso: una sustancia completamente natural, producida por un microorganismo, que sin embargo suena a laboratorio precisamente porque también es un fármaco. El compuesto es el mismo lo mires por donde lo mires; lo que cambia es la puerta por la que entra en tu vida.
Aquí la norma es de las estrictas. La natamicina no está en ningún grupo general: tiene una lista corta y cerrada de usos, que se reduce al queso curado, los productos a base de queso y los productos cárnicos, tanto los tratados por calor como los que no. Y siempre con la misma condición: solo para el tratamiento externo de la superficie, con un tope máximo y sin que deba llegar al interior del producto. Nada de quantum satis ni de dosis de grupo. Sus condiciones de uso se han ajustado en reglamentos recientes, como el Reglamento (UE) 2015/647. Las cifras exactas están en la tabla de esta página.
| Categoría de alimento | Dosis máxima | Condiciones |
|---|---|---|
| 01.7.2 Queso curado | 1 mg/dm2 de superficie (no presente a 5 mm de profundidad) | solo tratamiento de superficie de queso duro, semiduro y semiblando sin cortar |
| 01.7.6 Productos a base de queso (excepto los incluidos en la categoría 16) | 1 mg/dm2 de superficie (no presente a 5 mm de profundidad) | solo tratamiento de superficie de productos a base de queso duro, semiduro y semiblando sin cortar |
| 08.3.1 Productos cárnicos no sometidos a tratamiento térmico | 1 mg/kg | solo tratamiento de superficie de embutidos curados secos (8) |
| 08.3.2 Productos cárnicos sometidos a tratamiento térmico | 1 mg/kg | solo tratamiento de superficie de embutidos curados secos (8) |
Cifras en mg/kg (o mg/l según el alimento) tomadas del texto consolidado del Reglamento (CE) n.º 1333/2008. Quantum satis significa que la norma no fija un límite numérico: se usa la cantidad necesaria y no más.
TASTY Sandwich de chorizo y queso 130 g.
20 aditivos
Pizza pepperoni con salsa diávolo picante Pizza & Salsa Campofrío 345 g.
17 aditivos
CAMPOFRÍO Pizza de pepperoni con salsa picante CAMPOFRÍO 355 g.
17 aditivos
CAMPOFRÍO Pizza & salsa Pizza de chorizo picado y queso con salsa sweet & sour 380 g.
11 aditivos
Tapas de queso de mezcla ibérico curado y lomo curado Juan Luna 90 g.
10 aditivos
Preparado para legumbres HEMOSA
10 aditivos
Tapas de chorizo y queso de mezcla curado Juan Luna 120 g.
9 aditivos
Chorizo y salchichón extra Dia Nuestra Alacena 2 x 100 g
9 aditivos
REVILLA Taquitos de chorizo extra, envasados en atmosfera protectora REVILLA 2 x 75 g.
9 aditivos
Taquitos de chorizo extra Revilla
9 aditivos
REVILLA Pro Chorizo con un 30% menos de grasa, cortado en lochas y con ALTO en proteína 65 g.
8 aditivos
REVILLA Chorizo cortado en lonchas, elaborado sin gluten REVILLA 65 g.
8 aditivos
236
Alcampo · 73 %
39
Carrefour · 12 %
28
Mercadona · 9 %
20
Dia · 6 %
Costilla ibérica fresca Carrefour 900 g aprox
sin aditivos
Mini sandwich Duo Avellana Carrefour Sensation 6 uds.
sin aditivos
Panceta de cerdo en filetes Carrefour El Mercado 1 kg aprox
sin aditivos
CODORNICES MORENO Codornices frescas 2 uds.
sin aditivos
MORENO Perdiz fresca 360 gr
sin aditivos
CODORNICES MORENO Bandeja de codornices frescas 4 uds.
sin aditivos
| Denominación oficial en la UE | Natamicina |
| También conocido como | Natamycin |
| Número E | E 235 |
| Wikidata | Q248466 |
El E-235 es natamicina, un antifúngico que se aplica en la corteza de los quesos y en la tripa de los embutidos curados para que no les crezca moho. No se mezcla con el alimento: se queda en la superficie, montando guardia. Es el mismo compuesto que se usa como medicamento, y de ahí viene casi todo el debate que arrastra.
La pregunta de fondo es otra: ¿está bien usar en la comida algo que también es un medicamento? La preocupación clásica es que un uso extendido pudiera favorecer resistencias a los antifúngicos, que en medicina son un recurso valioso. La EFSA publicó en 2009 un dictamen sobre su uso como aditivo y no encontró motivo de alarma: la natamicina apenas se absorbe en el intestino, se queda en la superficie del alimento y consideró improbable que ese uso genere resistencias. La norma, por su parte, acota el asunto por diseño: pocas categorías, tope máximo y solo por fuera, en una corteza que muchas veces ni te comes. Lo que queda es una cuestión más de principio que de toxicidad, y ese juicio te toca a ti.
La norma europea lo autoriza en 4 categorías de alimentos, entre ellas queso curado, productos a base de queso (excepto los incluidos en la categoría 16), productos cárnicos no sometidos a tratamiento térmico. El listado completo con la dosis máxima de cada una está en esta página.
Depende del alimento: la norma fija un máximo distinto en cada categoría. El valor más alto que recoge el Anexo II del Reglamento (CE) 1333/2008 es de 1 mg/kg en la categoría Productos cárnicos no sometidos a tratamiento térmico.
Lo hemos encontrado en 323 productos activos de nuestro catálogo de Alcampo, Carrefour, Dia y Mercadona, y donde más aparece es en Alcampo (236 productos).
Sí. Según los datos de origen de Open Food Facts, el E-235 no procede de animales, así que es apto para dietas veganas y vegetarianas.
La norma obliga a que el tratamiento sea superficial y a que el conservante no llegue al interior, y muchos quesos tratados indican en la etiqueta corteza no comestible. Como regla práctica: si el envase lo dice, hazle caso, porque además de conservantes la corteza puede llevar recubrimientos que no están pensados para comerse. El queso de dentro es otra historia: ahí la natamicina no debe estar.
Es un antifúngico: ataca a mohos y levaduras, no a bacterias, así que no es un antibiótico en el sentido habitual de la palabra. Sí es un medicamento, con el nombre de pimaricina, usado sobre todo en colirios. Esa doble vida es lo que la hace polémica, aunque el uso alimentario y el médico apenas se tocan: en la comida se queda en la superficie y casi no se absorbe.
El sorbato es un conservante de espectro más amplio, barato y muy extendido, pero frena también a algunos microorganismos que interesan. La natamicina es mucho más selectiva: fulmina mohos y levaduras sin tocar a las bacterias de la maduración, y con cantidades menores. Por eso en quesos y embutidos curados, donde los fermentos hacen el trabajo fino, la natamicina juega con ventaja. No es raro verlos juntos en la misma etiqueta.